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¿Qué es el Coaching Empresarial y por qué es tan importante?

La definición más común de Coaching Empresarial afirma que es una relación profesional de duración determinada en la que el objetivo es desarrollar y maximizar el talento y el potencial de un empleado. Todo ello siempre en línea con los valores y los objetivos que en la empresa hayan sido establecidos.

Puede parecer una afirmación muy correcta, pero sin duda es demasiado mecánica. Se deja atrás muchos matices importantes y valorables que creemos necesarios comentar. Antes de nada, es importante saber que el Coaching Empresarial no es unidireccional. Como toda interacción, depende de las dos partes, tanto del coach como del coachee. Y por la naturaleza de esta técnica, si la persona que se somete a ella no está absolutamente dispuesta a mejorar, las horas invertidas no tendrán apenas efectos.

¿Por qué? Sencillo. Esto no se trata de aprender un temario o una herramienta online, sino de conocer los límites, capacidades y potencial de uno mismo. Tienes que estar abierto al cambio y al sacrificio a lo largo del tiempo.

Como dijo Antoine de Saint-Exupéry: “Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada”. Y el Coaching Empresarial te ayuda a cambiar esa dirección.

Técnicas del Coaching Empresarial

La tarea número 1 del Coach es la de actuar como un espejo. ¿Te puedes imaginar por qué verdad? Para resolver un problema primero hay que identificarlo. Para mejorar y potenciar las habilidades de una persona, antes hay que ver desde donde se parte, cuáles son sus habilidades base. El problema está en que muchas veces las personas no somos capaces de autoevaluarnos y necesitamos de alguien externo que lo haga por nosotros. Ahí es donde entra en acción el coach.

Las técnicas del Coaching Empresarial tienen como finalidad desarrollar el potencial oculto de las personas. Para ello, se puede recurrir a:

  • La toma de conciencia de sus fortalezas y debilidades
  • Potenciar sus talentos para lograr excelencia en su trabajo
  • Despertar la pasión por su trabajo
  • Desarrollar su liderazgo
  • Inspirar al personal a su cargo para alinear su visión
  • Desarrollar una visión estratégica que le permita aprovechar oportunidades de mercado y tomar ventaja de ellas.
  • Balancear su vida personal y profesional.
  • Aprender las destrezas de un coach y usarlas para sacar a la luz la mejor versión de uno mismo

El último punto es, junto con el cuarto, de los más importantes para el grupo y para la empresa. De nada sirve ser un gurú profesional si no eres capaz de transmitirlo y compartir tu sabiduría para un bien común. El éxito de las empresas no depende del talento individual, sino de las capacidades y habilidades del grupo, que en conjunto forman un valor diferencial.

Es por esto que para ser un auténtico profesional debes aprender las habilidades de un coach para guiar a tu equipo hacia el éxito.

Consejos profesionales para hacer un buen Coaching Empresarial

Si nos ponemos en la piel de un Coach Empresarial, nos podremos dar cuenta de que su trabajo no es fácil ni mucho menos. Debe ser capaz de estudiar, analizar, proponer planes de acción y motivar a las personas que le han contratado. A continuación proponemos una serie de consejos que sin duda, entrenados y practicados de manera continua, llevarán al Coach a una mejora de su trabajo.

Lenguaje corporal

La manera en que tu cuerpo habla tiene que ir siempre en línea con lo que le estás diciendo al coachee. Si dices una cosa pero transmites otra se creará un conflicto, de manera que no creerán lo que se le está diciendo. Sino que por el contrario, se percibirá inseguridad y falta de sinceridad.

Capacidad de observar y analizar

Para saber cómo ayudar a alguien, tienes que tener unos antecedentes previos. En este caso los antecedentes has de detectarlos in situ. Observa y analiza el lenguaje corporal, trata de leer lo que no se te está diciendo por medio de palabras. Una vez hayas detectado ciertos patrones, analízalos y saca las conclusiones que sean necesarias.

Con toda esta información, crear una sintonía con el coachee resultará mucho más fácil. Al mismo tiempo, podrás saber a qué tipo de ejemplos atenerte o cuáles evitar cuando estés explicando ciertos aspectos. ¿Por qué serás capaz de hacer esto? Por la sintonía que creaste antes. Ésta te permitirá estar en línea con la ideología y actitud de las personas, y reconducirlas mucho más fácilmente.

Saber escuchar

De la mano del anterior punto va el saber escuchar. Tienes que saber escuchar los problemas y lo que la persona a la que tienes delante quiere decir. Esto no se trata de un monólogo en el que sólo hablas tú. Es un diálogo el cual se va adaptando a la situación del cliente. Y para ello tienes que escucharle.

Las ideas claras y el chocolate espeso

No te vayas por los cerros de Úbeda” Una expresión con tantos años como nuestro idioma pero tan real como la vida misma. Céntrate y reconduce de manera clara y concisa. El Coaching Empresarial no es una especie de magia en la que lo difuso está por encima de todo. Aquí se necesita el pragmatismo, lo tangible. Los clientes necesitan conocer el camino que han de tomar. No pueden salir de la sesión con dudas en cuanto a esto. Indicarles el camino y las acciones a tomar han de ser tus prioridades.

Inspiración y motivación como bases para el trabajo

Uno de los mayores problemas de las personas es la falta de motivación e inspiración. En ese punto el Coach tiene que interferir y darles la seguridad que tanto necesitan. Pero no se trata de un empujón pasajero, sino que hay que proponer referentes reales, que consigan que el cliente adquiera esa motivación que tanto necesita a lo largo del tiempo.

Tú mismo podrías servir de referente, exponer tu caso y cómo fuiste capaz de sobreponerte a todo consiguiendo trabajar en lo que te propusiste. Un último detalle. Ten cuidado con exagerar acerca de tus logros, podrías parecer alguien creído que en lugar de intentar ser un apoyo o referente simplemente fomenta su egocentrismo.

Alinear los objetivos empresariales

Por último, y no por ello menos importante, has de alinear los objetivos empresariales con el camino que le indiques a tu cliente. Se trata de conseguir su máximo desarrollo como profesional dentro de la actividad que está realizando. Conseguir que dé el 100% de su potencial y participe en el aumento de productividad de la compañía para la que trabaja. Todo ello con una alta moral y satisfacción laboral.

Los efectos del Coaching Empresarial

Muchas veces, cuando oímos la palabra Coaching no somos capaces de ver los efectos reales que tiene en las personas. Y esto nos lleva a pensar que es una especie de charla motivacional que te suelta una persona para dejarte contento durante un tiempo. Nada más lejos de la realidad. Una vez interiorizado que el Coaching es la herramienta pero es el coachee quien debe usarla, te das cuenta de su poder.

En el preciso momento en el que empieces a usar esta herramienta, verás cambios leves al menos en tu bienestar. Y poco a poco, con trabajo y persistencia verás que esos cambios se hacen más notables y sus efectos tienen más repercusión en tu trabajo. Algunos de los efectos del Coaching empresarial son:

  • Mejora el rendimiento de tu equipo
  • Desarrollo de tu potencial
  • Mejora de las relaciones directivo-colaborador
  • Fomenta el liderazgo
  • Facilita la motivación
  • Aumenta la implicación
  • Refuerza la Autoestima

 

Y es que la labor de un Coach tiene muchas definiciones. Pero sin duda, esta frase de Benjamin Disraeli nos da la clave: “Lo mejor que puedes hacer por los demás no es enseñarles tus riquezas, sino hacerles ver las suyas propias. No se trata únicamente de aprender, sino de descubrir lo que estaba escondido.

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