Por qué la norma ISO 9001 es imprescindible para mejorar la calidad de las empresas

El fenómeno de la globalización ha potenciado el intercambio de servicios entre empresas y clientes de todo el mundo. Ante este escenario, se ha hecho imprescindible garantizar la confiabilidad de las organizaciones a nivel internacional. La mejor herramienta para este propósito es la normativa ISO 9001. En este artículo te mostramos las características de esta normativa y los beneficios de su implementación en diversas áreas.

Normas ISO 9001: en su nacimiento está su importancia

Desde el año 1947, cuando se creó la Organización Internacional de Normalización (ISO), el sector industrial ha trabajado por el intercambio de productos y servicios de forma fiable. La norma ISO 9001 es la propuesta más completa que la ISO ha diseñado. Esta normativa determina los requisitos que cualquier organización debe cumplir para tener un sistema de gestión de calidad. De hecho, la ausencia de la certificación ISO 9001 significa para las empresas quedarse fuera de los estándares internacionales. Por tanto, la certificación ISO 9001 ofrece a las organizaciones beneficios diversos y necesarios:

  • Mejora la confiabilidad en la empresa: existen muchos sistemas de gestión de calidad, pero ninguno es tan valorado como el ISO 9001. Si una empresa quiere asegurarse de la garantía de calidad de un proveedor, buscará si posee este certificado. 
  • Integra los procesos de gestión: la certificación de esta normativa implica la coordinación en el funcionamiento de la compañía. Por ejemplo, con la aplicación de los estándares de la norma ISO 9001 conseguimos evitar acciones duplicadas. La mejora en eficiencia y ahorro de la compañía son evidentes.
  • Involucra a todos los empleados: la normativa ISO 9001 extiende el conocimiento de los procedimientos de calidad a todos los empleados. 

Efectos de la aplicación de la normativa ISO 9001

Los beneficios descritos se traducen en oportunidades de negocio para diversas áreas de las organizaciones. A continuación, te explicamos algunas de ellas:

  • Mayores niveles de calidad en los productos o servicios: la aplicación de la normativa ISO 9001 coloca sus productos en unos estándares de calidad de máxima exigencia. Tanto en el presente como en el futuro, la empresa se asegura de que su servicio esté al máximo nivel internacional.
  • Un cliente más satisfecho: la normativa ISO 9001 sitúa al cliente final como el elemento más importante de todo el proceso productivo. Eso significa que la empresa debe colocar al cliente como el enfoque principal de su negocio. ¿Cómo lo hará? Tratando de extraer la máxima información posible del cliente final. Con esa información transformada en conocimiento, la empresa generará un crecimiento que se asentará en la creación de valor añadido. El valor añadido se debe asentar en cinco pilares fundamentales: calidad, relación, rendimiento, precio y prestaciones. La normativa ISO 9001 permite monitorizar esos cinco elementos, con el objetivo de construir criterios objetivos para la toma de decisiones.
  • Una inversión más beneficiosa: ya hemos comentado que la mejora de los procesos empresariales internos permite eliminar duplicidades en el trabajo. Con esa eliminación, conseguimos más tiempo y más dinero. Lo fundamental es que podemos usar ese tiempo y ese dinero para invertirlo en la compañía. En un mercado tan competitivo como el actual, el ahorro conseguido con ISO 9001 nos permite investigar nuevos productos. También podemos usar esos beneficios en formación de personal y mejora de instalaciones. Todas esas inversiones son un impulso para el futuro de la organización.
  • Comunicación interna más fluida: ya hemos visto los saltos cualitativos en la relación entre la organización y los clientes. La conversación interna también mejora. Con la normativa ISO 9001 es fácil identificar los errores de comunicación que se están dando en la compañía. La fluidez comunicativa aumenta, algo que repercute directamente en el rendimiento de las actividades de la organización.

ISO 9001: una estrategia de crecimiento

La aplicación de la normativa ISO 9001 en los diferentes sectores de la empresa es una estrategia de crecimiento en sí. Con el empleo de estos procedimientos, se consigue que la organización dé un salto cualitativo en producción, comunicación, relación con el cliente o imagen de la marca. En definitiva, toda organización que se acoge a los preceptos de la normativa ISO 9001 cambia sustancialmente. Y con ese cambio alcanza una ventaja cualitativa frente a sus competidores. El futuro de la normativa ISO 9001 se asentará sobre dos cuestiones:

  • Más sectores de aplicación: las empresas tienen nuevas necesidades derivadas del uso de las nuevas tecnologías. La normativa ISO 9001 ampliará su rango de actuación y las empresas deben estar preparadas para que esa transición no sea violenta.
  • Más relevancia de la normativa ISO 9001: en la actualidad, 178 países de todo el mundo reconocen la normativa ISO 9001. Sin embargo, su importancia no es todavía homogénea en todo el globo. El aumento de relaciones internacionales entre empresas, clientes y proveedores incidirá en una mayor relevancia de la norma.

La normativa ISO 9001, por tanto, es el futuro de todas las organizaciones. Es muy probable que las empresas que no se sumen queden fuera del tablero de juego del mercado internacional.

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