Dr. Juan Cuadrado

  • Médico, licenciado por la UVA
  • Osteópata, licenciado por la Universidad de Westminster (RU)
  • Instructor con capacitación de MBSR®-Mindfulness por el Instituto Esmindfulness (BCN)

He pensado que hemos pasado demasiado tiempo encerrados teletrabajando. Incluso algunos de vosotros seguís haciéndolo. Esto supone un estrés añadido a todos los niveles. Pero hoy quiero centrarme en la carrocería; darle una mano de chapa y pintura a nuestro cuerpo. Pobrecito, ha sufrido un montón del sofá al salón a trabajar (muchos de cualquier manera), del salón al sofá o a la cocina. Todo el día sentados o al revés, las interminables clases de zumba, Pilates, yoga y demás historias…

Vamos a empezar con el ejercicio de lumbares por excelencia: la plancha. Es un ejercicio que va a hacer que nuestro abdominal transverso, el músculo que actúa como una faja para nuestro cuerpo, se estabilice. Cuando tenemos lumbalgias y otros dolores de espalda, este músculo está débil o no se activa a tiempo, así que ¡vamos a por él!

Ten en cuenta que si tienes un dolor repetido a nivel lumbar, sería conveniente que te vea primero un profesional sanitario.

Vamos con la plancha: buscamos una superficie estable a unos 40-60 cm de altura; pueden ser sofás, camas, taburetes, mesas, sillones, etc. A continuación apoyamos el lateral de los antebrazos con las manos cerradas formando un puño sin tensión. Los codos deben quedar debajo de los hombros. Estiramos una pierna y apoyamos el pie de puntillas (muy importante para no tensar el nervio ciático) sobre la almohadilla que hay en la planta del pie, antes de los dedos. Repetimos con la otra pierna igual. De tal manera que el cuerpo y las piernas estén en línea recta. El cuello, también en línea. Puede que notes un temblor en todo el cuerpo. Tu abdominal transverso es una castaña. ¡Ánimo! Si eres constante, en un mes o mes y medio tendrás un músculo funcional.

En caso de notar dolor lumbar, se pueden doblar un poco las rodillas o levantar ligeramente la pelvis. Contaremos despacio hasta 15 y repetiremos 15 veces a lo largo del día. Es mejor si no se hacen todas las planchas en el mismo sitio, para estimular al músculo a activarse en cualquier situación.

Parece muy complicado, pero con tres minutos y cuarenta y cinco segundos, tendrás una espalda sana, sin molestias en el trabajo. En la próxima newsletter hablaremos del cuello.

Respira… ¡Es Mindfulness!

Dr. Juan cuadrado